¿Cómo organizo una preventa con mis clientes?

Juntando pedidos confirmados con adelanto antes de comprar tu lote, y usando esa plata para pagarlo. La preventa te deja pedir por mayor sin arriesgar capital propio, pero solo funciona si eres honesto con los plazos: tu lote demora 22 días hábiles porque se trae sobre pedido, y ese número tiene que estar en la conversación desde el primer mensaje.

Qué problema resuelve exactamente

Cuando compras por mayor sin preventa, pones tu plata primero y recién después buscas a quién venderle. Si te equivocas de tamaño, de cantidad o de momento, esa plata se queda dormida en una caja debajo de tu cama.

La preventa invierte el orden. Primero consigues los pedidos, cobras un adelanto, y con esa plata compras. El riesgo de inventario prácticamente desaparece: todo lo que llega ya tiene dueño. Además te da información gratis, porque descubres qué tamaño pide realmente tu círculo en vez de adivinarlo.

Lo que la preventa te cobra a cambio es paciencia y palabra. Tu cliente paga hoy y recibe en varias semanas. Eso solo se sostiene si comunicas bien y cumples. Una preventa mal manejada quema más confianza que diez ventas normales bien hechas.

El calendario manda

Antes de anunciar nada, arma tu línea de tiempo hacia atrás. El plazo del lote es de 22 días hábiles desde que se confirma con el adelanto, y los días hábiles no incluyen domingos ni feriados, así que en el calendario real eso se estira. A eso súmale tus propios tiempos.

EtapaQué pasaQuién lo controla
1. Preventa abiertaJuntas pedidos y cobras adelantosTú (defines cuántos días dura)
2. Cierre y pedidoConfirmas tu lote y yapeas el adelanto
3. Producción y traslado22 días hábilesEl proveedor
4. Llegada y saldoCancelas lo que falta y recibesCompartido
5. Entrega a tus clientesCoordinas por distrito o agencia

Si vas a apuntar a una fecha concreta —Día de la Madre, fiestas, fin de ciclo— cuenta hacia atrás desde ahí y agrégale un colchón. Nunca prometas la fecha exacta en la que crees que llega: promete una semana estimada y aclara que es estimada. Si tu entrega final va por Shalom u Olva, los tiempos de agencia los confirma la agencia, no tú; en Lima puedes coordinar por Rappi y en Surco la entrega es gratis.

Cuánto adelanto pedir

El adelanto cumple dos funciones: te financia el lote y filtra a los que en realidad no iban a comprar. Sin adelanto no hay preventa, hay una lista de intenciones.

  • Un adelanto parcial es lo más común: baja la barrera para el cliente y te deja algo por cobrar al entregar, lo que asegura que la persona aparezca.
  • El pago completo por adelantado te simplifica la caja, pero te obliga a cumplir sin margen de error. Úsalo solo con gente que ya te compró antes.
  • Cero adelanto no es preventa. Es una promesa que se cae sola cuando llega el momento de pagar.

El monto lo defines tú según cuánto de tu propio capital puedas poner. Lo que no es negociable es que el acuerdo quede por escrito en el chat: producto, tamaño, cantidad, precio total, cuánto adelantó, cuánto queda y la semana estimada de entrega. Cobra por Yape o Plin y guarda cada captura.

Cómo anunciarla sin prometer de más

El anuncio decide el tono de toda la preventa. Si vendes urgencia falsa, después pagas el precio. Si vendes claridad, la gente espera sin problema.

Una estructura que funciona, para adaptar a tus palabras:

  1. Di que es preventa desde la primera línea. No lo escondas al final. «Abro preventa de squishys de mantequilla» ya prepara a la persona para esperar.
  2. Explica por qué. «Se traen sobre pedido, por eso el precio es este y por eso demora.» La gente acepta esperar cuando entiende la razón.
  3. Da el plazo en el mismo mensaje. Los 22 días hábiles del lote más tus días de entrega. Sin letra chica.
  4. Pon precio, tamaños y adelanto. Con los tamaños en centímetros, no en nombres: 14 cm y 24 cm dicen más que «chico» y «grande».
  5. Cierra con fecha de cierre. «Recibo pedidos hasta el día X» es urgencia real y verificable, no inventada.

Si tus clientes dudan entre tamaños, no discutas por chat: mándales la guía para elegir y deja que se respondan solos. Reduce las idas y vueltas y te hace ver ordenado.

Tu registro, que es lo que evita los líos

Con más de cinco pedidos la memoria falla, y en preventa un error de registro es un cliente molesto un mes después. Lleva una tabla simple, en una hoja de cálculo o incluso en un cuaderno, con estas columnas: nombre, contacto, tamaño, cantidad, precio acordado, adelanto recibido, saldo pendiente, forma de entrega y estado.

Ese registro también te dice cuándo cerrar. Los mínimos por mayor son 3 unidades para el de 24 cm y 5 para el de 14 cm, así que apenas tu tabla cruza esos números ya puedes hacer el pedido. Si te faltan una o dos unidades para completar, tienes dos opciones honestas: esperar un poco más avisando a los que ya pagaron, o completar tú mismo esas unidades y quedarte con ellas como stock. Nunca dejes a la gente esperando en silencio.

Los precios y mínimos exactos, con calculadora incluida, están en la sección por mayor. A modo referencial: comprando a S/ 9 y S/ 20 y revendiendo a S/ 14 y S/ 27, el margen ronda S/ 5 y S/ 7 por unidad. Es un ejemplo para que hagas tus cuentas, no una ganancia asegurada: descuenta siempre tus costos de envío, empaque y movilidad.

Qué hacer cuando algo se cae

Se va a caer algo. Lo importante es tener decidido de antemano qué haces.

Si alguien se arrepiente después de pagar el adelanto: define tu política antes de abrir la preventa y dila en el anuncio. Puede ser devolución del adelanto hasta la fecha de cierre y no después, que es lo más justo para ambos lados, porque después del cierre esa unidad ya está comprada. Lo que no puedes es improvisar la regla cuando ya te reclamaron.

Si el lote se demora: avisa tú primero, antes de que te pregunten. Un mensaje proactivo con la nueva fecha estimada convierte una queja en comprensión. El silencio hace exactamente lo contrario.

Si alguien no responde para la entrega: por eso conviene el saldo pendiente. Guarda su unidad un tiempo razonable, avisa por escrito hasta cuándo, y si no aparece, esa unidad pasa a tu stock de venta directa.

Si te sobran unidades: no es un fracaso, es tu primer inventario. Ofrécelas de inmediato a quienes preguntaron y no alcanzaron a pedir. Para las dudas de producto, cuidados o pagos que te van a llegar en el camino, ten a mano las preguntas frecuentes y pásalas en vez de escribir lo mismo veinte veces.

¿Listo para revender squishys? 🧈

Precio por mayor desde S/ 9 y pedido por WhatsApp.

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