¿Cómo llevo el control de mi stock de squishys?
Con una hoja de cálculo de seis columnas y la costumbre de anotar cada venta en el momento en que ocurre te alcanza de sobra. Lo importante no es la herramienta sino que el número que ves en pantalla sea exactamente el número que tienes en la caja.
Las seis columnas que sí necesitas
No necesitas un sistema de inventario ni una app pagada para manejar dos o tres modelos de squishy. Una hoja de cálculo gratuita (Google Sheets o Excel) con estas columnas resuelve el 100% del problema:
- Producto. "Squishy 14 cm" y "Squishy 24 cm". Si algún día tienes colores o variantes, cada una es una fila distinta.
- Costo unitario. Lo que te costó a ti. Sirve para calcular margen sin adivinar.
- Precio de venta. El que le cobras al cliente.
- Stock disponible. Lo que puedes vender ahora mismo.
- Stock apartado. Lo que ya está pagado o comprometido pero todavía no entregas.
- Fecha del último pedido. Para saber cuándo te toca reponer.
Con eso puedes ver, de un vistazo, cuánta plata tienes parada en producto y cuánto podrías ganar si vendes todo. Es la información que más te va a servir cuando decidas cuánto pedir la próxima vez.
Si quieres una columna extra que sí vale la pena, agrega "unidades vendidas en el mes". No sirve para saber qué tienes, sino para saber qué se mueve, y esa es justamente la cifra con la que vas a decidir tu próxima compra. Todo lo demás (colores de fondo, fórmulas complicadas, gráficos) es decoración: se ve bonito, no te ayuda a vender y termina haciendo que dejes de actualizar la hoja porque da flojera abrirla.
Anota en el momento de la venta, no al final del día
Este es el hábito que separa a quien controla su stock de quien vive sorprendido. El error clásico: cierras la venta por WhatsApp, dices "después lo anoto", llegan seis mensajes más y a la noche ya no te acuerdas si vendiste dos o tres del grande. Al día siguiente le prometes a alguien un producto que ya no existe.
La solución es aburrida y funciona: apenas confirmas el Yape, bajas el número en la hoja. Son diez segundos desde el celular. Si te cuesta, ponte una regla mental de "pago confirmado igual a stock descontado" y trátalo como parte del cobro, no como una tarea aparte.
Separa lo disponible de lo apartado
Esta es la columna que más gente olvida y la que más problemas evita. Un squishy que ya está pagado pero sigue en tu casa esperando la entrega del sábado no está disponible. Si lo cuentas como disponible, tarde o temprano lo vendes dos veces.
Lo mismo aplica a los apartados sin pagar. Si alguien te dice "resérvamelo, te pago el viernes", ponle una fecha límite explícita y anótala. Sin fecha, ese producto queda congelado semanas y bloquea ventas reales. Una política sana: reserva máximo 48 horas sin adelanto, y con adelanto por Yape se mantiene hasta la entrega acordada.
El punto de reposición: por qué los 22 días hábiles lo cambian todo
Aquí está la parte que casi nadie calcula. Los squishys al por mayor se traen sobre pedido y la entrega es de 22 días hábiles. Eso significa que si esperas a quedarte en cero para pedir, vas a pasar más de un mes sin nada que vender, perdiendo a todos los clientes que llegaron en ese periodo.
La cuenta es sencilla. Mira cuántas unidades vendes por semana en promedio. Multiplica por cinco semanas (los 22 días hábiles más un colchón). Ese resultado es tu punto de reposición: cuando tu stock disponible baje a ese número, ya deberías estar haciendo el pedido nuevo, no pensándolo.
Ejemplo: si vendes 4 unidades del 24 cm por semana, tu punto de reposición es 20. Cuando te queden 20, pides. Si vendes 2 por semana, tu punto es 10. Y como el mínimo mayorista del 24 cm es de 3 unidades y el del 14 cm de 5, no necesitas amarrar mucha plata para mantener el ritmo. Los montos y mínimos vigentes están en la página de por mayor, y ahí mismo puedes calcular cuánto te costaría tu próxima reposición.
Haz inventario físico cada dos semanas
La hoja se desincroniza. Siempre. Alguien regaló uno, se cambió otro por falla, se anotó mal una venta. Por eso cada dos semanas conviene contar de verdad:
- Junta todo en un solo lugar. Nada de "hay algunos en la mochila y otros en el cuarto".
- Cuenta por modelo y anota el número real en una columna aparte, sin mirar todavía la hoja.
- Compara con tu registro. Si coincide, listo. Si no, hay algo que corregir.
- Busca la causa de la diferencia antes de ajustar. Casi siempre es una venta no anotada o un apartado contado como disponible.
- Ajusta el número y anota el motivo. "Faltó 1: muestra para foto" es información útil dentro de tres meses.
- Revisa el estado físico. Bolsas rotas, unidades sucias o aplastadas se apartan como "segunda" y se venden con descuento declarado, nunca como nuevas.
Señales de que tu control se rompió
No necesitas auditoría para darte cuenta. Estas son las alarmas típicas: tienes que ir a contar antes de responder "¿tienes stock?"; te pasó vender algo que ya no tenías; no sabes cuánta plata tienes invertida en producto; o descubres unidades que llevan meses sin moverse y ni te acordabas.
Si te reconoces en dos o más, para todo por una hora, cuenta físicamente, rehaz la hoja desde cero con las seis columnas y arranca limpio. Es incómodo una vez y te ahorra decenas de mensajes incómodos después. Y si estás construyendo el negocio desde el inicio, ordena primero precios y canales con la guía para revender squishys: es más fácil controlar un inventario cuando sabes exactamente qué vendes, a quién y a cuánto.
¿Listo para revender squishys? 🧈
Precio por mayor desde S/ 9 y pedido por WhatsApp.