¿Cómo llevo las cuentas de mi negocio de squishys?
Con un cuaderno o una hoja de cálculo basta: anota cada compra, cada venta y cada gasto chico el mismo día que ocurre. Lo importante no es la herramienta, es separar la plata del negocio de la tuya para que sepas si de verdad estás ganando o solo estás moviendo dinero.
El error que hace que parezca que ganas más de lo que ganas
Casi todos empiezan igual: venden un squishy, reciben el Yape, ven el saldo del celular más alto y sienten que ganaron. Después compran el siguiente lote, pagan el envío, invitan un helado con esa plata y a fin de mes no entienden por qué no queda nada.
El problema es que el dinero que entra no es ganancia, es ingreso. La ganancia es lo que sobra después de pagar el producto y todo lo que costó llevarlo hasta el cliente. Mientras no separes esas dos cosas, vas a estar administrando a ciegas, y el negocio va a depender de que tengas buena memoria, que es lo primero que falla.
Hay una regla simple que resuelve el 80% del desorden: la plata del negocio no se mezcla con la personal. No necesitas una cuenta bancaria aparte si recién empiezas; un sobre, una billetera distinta o una cuenta de ahorros separada ya sirven. Lo que entra por ventas se guarda ahí, y de ahí sale lo que compras. Lo que quieras usar para ti, te lo pagas como si fuera un sueldo, con fecha y monto, y lo anotas.
Las cuatro columnas que necesitas y nada más
No hagas un sistema complicado, porque el sistema complicado se abandona a la segunda semana. En un cuaderno o una hoja de Google Sheets, con esto alcanza:
- Fecha — el día real, no "más o menos la semana pasada".
- Detalle — qué fue: "compra 5 unid. 14 cm", "venta 1 unid. 24 cm a Rosa", "envío Shalom Trujillo".
- Entra — la plata que recibiste.
- Sale — la plata que pagaste.
Si quieres una quinta columna, que sea saldo: entra menos sale, arrastrado. Con eso ya puedes mirar el cuaderno y saber cuánta plata debería haber en el sobre. Cuando el número del cuaderno y el del sobre no coinciden, es porque hay algo que no anotaste, y ese descuadre es justo la información que necesitas.
El mejor momento para anotar es el mismo día. Diez segundos por movimiento. Si lo dejas para el domingo, vas a inventar la mitad.
Anota los gastos chicos, que son los que se comen la ganancia
Los costos grandes nadie los olvida: el lote se anota solo porque duele pagarlo. Los que desaparecen del registro son los pequeños, y son exactamente los que definen si el negocio sirve.
Cosas que casi nadie anota y debería: el pasaje o el taxi para ir a entregar, las bolsitas y stickers, la recarga de datos que usas para responder chats, la comisión o el costo del envío por Shalom u Olva cuando lo asumes tú, el squishy que se te malogró o que regalaste como muestra, y el descuento que le hiciste a tu prima. Ese descuento es un gasto real aunque no salga plata del bolsillo: es margen que dejaste de ganar.
Haz la prueba un mes completo. Es común descubrir que dos o tres entregas en taxi se llevaron lo que ganaste con cinco o seis unidades. Ahí recién puedes decidir bien: cobrar el delivery aparte, juntar entregas por zona o coordinar todo por envío.
Cómo saber si de verdad estás ganando
Una vez al mes, saca tres números. No más.
Uno: cuánto vendiste. La suma de la columna "entra", sin descontar nada.
Dos: cuánto te costó lo que vendiste. Ojo con esto, porque es donde todos se enredan. Solo cuenta el costo de las unidades que efectivamente vendiste, no el lote completo. Si compraste 10 unidades a S/ 20 y vendiste 6, tu costo del mes es S/ 120 y las otras 4 siguen siendo tuyas: son inventario, no pérdida.
Tres: los gastos del mes. Envíos, empaques, pasajes, todo lo chico.
Ganancia = uno menos dos menos tres. Si el resultado es positivo, el negocio funciona. Si es negativo pero tienes stock guardado, no necesariamente estás perdiendo: puede que tengas la plata parada en producto. Por eso conviene anotar aparte, en una hojita, cuántas unidades te quedan y de qué tamaño. Eso es plata tuya, solo que en forma de squishy.
Con números de referencia: si vendes el de 24 cm alrededor de S/ 27 habiéndolo comprado a S/ 20, el margen bruto es de unos S/ 7 por unidad; en el de 14 cm, comprando a S/ 9 y vendiendo cerca de S/ 14, son unos S/ 5. Son ejemplos para que puedas proyectar, no promesas. Si quieres calcular un lote concreto antes de comprarlo, la página de por mayor tiene una calculadora que te da el total y el margen estimado.
Lleva también el registro de tus pedidos pendientes
Si trabajas con preventa, tienes una segunda contabilidad que es igual de importante: la de lo que debes entregar. Los pedidos sobre pedido llegan en 22 días hábiles, y en ese mes puedes perfectamente olvidar quién pidió qué tamaño.
Una lista simple con nombre, tamaño, cuánto adelantó por Yape, cuánto falta y la fecha aproximada de entrega te evita el peor error posible: cobrar un adelanto y no entregar. Y recuerda que el adelanto que recibiste todavía no es ingreso tuyo; es un compromiso. Anótalo, pero no lo cuentes como ganancia hasta que el cliente tenga su squishy en la mano.
Revisa una vez al mes y decide algo
Llevar cuentas no sirve de nada si no cambias nada. Una vez al mes, siéntate quince minutos y contesta tres preguntas: qué tamaño se vendió más rápido, qué gasto te sorprendió y cuánto puedes reinvertir en el siguiente lote sin quedarte sin caja.
Esas tres respuestas valen más que cualquier plantilla bonita. Con el tiempo vas a notar patrones muy claros, como que un tamaño rota el doble que el otro, y ahí es cuando dejas de comprar por corazonada y empiezas a comprar por dato. Si quieres ordenar todo el proceso de compra y reventa desde el inicio, está resumido en la guía para revender squishys, y para cualquier duda concreta sobre lotes o plazos puedes escribir al WhatsApp +51 951 508 381.
¿Listo para revender squishys? 🧈
Precio por mayor desde S/ 9 y pedido por WhatsApp.