¿Los squishys van a pasar de moda?

Nadie tiene una bola de cristal, así que la respuesta honesta es "probablemente no del todo". Los squishys tienen algo a su favor: no son un capricho suelto, sino un juguete antiestrés que responde a una necesidad muy real de mantener las manos ocupadas y calmarse. Los picos virales suben y bajan, pero el hábito de apretar algo suave lleva años sin irse. Lo más probable es que cambien los diseños de moda, no la idea de fondo.

Moda pasajera o hábito que se queda

Conviene separar dos cosas que solemos confundir. Una es la "moda viral": ese momento en el que un producto explota en redes, todos lo quieren y las tiendas se llenan. Eso sí sube y baja, y ningún producto se queda arriba para siempre. La otra es el "hábito de fondo": la razón por la que la gente busca ese objeto aunque ya no sea tendencia. En el caso de los squishys, ese fondo es apretar algo blando para relajarse, y esa necesidad no pasa de moda porque el estrés tampoco.

Por eso, cuando alguien pregunta si los squishys van a desaparecer, la pregunta más útil es otra: ¿va a desaparecer la necesidad de tener las manos ocupadas para calmarse? Y ahí la respuesta se inclina claramente hacia el "no". Puede cambiar el diseño estrella del momento, pero el gesto de apretar y ver cómo algo vuelve a su forma tiene un atractivo bastante constante.

Por qué aguantaron el paso del tiempo

Los squishys no aparecieron ayer. Llevan varias temporadas reinventándose: primero fueron los de comida en miniatura, luego los antiestrés grandes, después los slow-rise que suben despacito. Cada tanto una versión nueva se vuelve viral y renueva el interés. Esa capacidad de mutar es justo lo que suele salvar a un producto de morir con su moda: no es un solo diseño, es toda una familia que se va actualizando.

El de mantequilla es un buen ejemplo. Está hecho de espuma de poliuretano slow-rise, así que en vez de rebotar de golpe sube despacio después de aplastarlo. Ese tacto suave y ese regreso lento no dependen de un meme puntual: funcionan igual de bien el año que viene. Si quieres entender por qué ese material aguanta tan bien, lo explicamos a fondo en la guía de qué es un squishy slow-rise.

Qué suele pasar de moda y qué no

Para ordenar la idea, vale distinguir qué partes de una tendencia son frágiles y cuáles son más resistentes:

  • Pasa de moda: el diseño exacto que está viral este mes (un color, una forma, un personaje puntual).
  • Pasa de moda: el pico de compras masivas que trae un video que explota en redes.
  • Aguanta mejor: la categoría antiestrés como tal, que se renueva con versiones nuevas.
  • Aguanta mejor: el uso funcional para concentrarse, calmar la ansiedad o descargar tensión.
  • Aguanta mejor: los materiales agradables al tacto, como la espuma slow-rise, que no dependen de un meme.

Dicho de otro modo: es muy posible que el squishy "de moda" dentro de un par de años no sea exactamente el de hoy, pero sí es probable que siga habiendo squishys de moda.

Las señales que miramos (sin adivinar el futuro)

No vamos a prometerte que durarán para siempre, porque eso sería inventar. Lo que sí podemos hacer es mirar tendencias con matiz. Y hay señales que apuntan a que el interés no se apaga de golpe: siguen saliendo formatos nuevos, la categoría antiestrés se mantiene fuerte más allá de los squishys, y el contenido de apretar y ver texturas sigue siendo de lo más satisfactorio de ver en redes. Si te interesa el pulso del momento, reunimos lo que está sonando ahora en el artículo de squishys virales 2026.

Ninguna de esas señales garantiza nada, pero juntas dibujan una tendencia estable más que una burbuja a punto de reventar. La diferencia con una moda de un solo verano es que aquí hay un uso real detrás, no solo el "porque todos lo tienen".

Cómo elegir uno que no se te haga viejo

Si tu miedo es comprar algo que en unos meses te dé vergüenza tener, la clave es elegir por sensación y calidad, no por el hype del momento. Un squishy neutro, de buen material y tamaño cómodo, se disfruta igual pase lo que pase con las tendencias. Los diseños muy atados a un personaje o a un meme envejecen más rápido; los clásicos suaves y de comida realista, mucho menos.

Por eso el squishy de mantequilla es una apuesta tranquila: es simple, agradable y no depende de que siga siendo viral para valer la pena. En nuestro catálogo lo tienes en dos tamaños, el de 14 cm a S/ 14 y el de 24 cm a S/ 27, con envíos a todo el Perú y pago por Yape coordinado por WhatsApp. Elige el que te llame por el tacto, no por la moda, y difícilmente te vas a arrepentir.

La conclusión honesta

¿Pasarán de moda? Puede que el diseño estrella cambie, sí. Pero la idea de tener a mano algo blando que aprietas para relajarte parece de las que se quedan. Nuestra recomendación no es "corre a comprarlo antes de que muera la tendencia", sino al revés: elige uno que te guste de verdad y lo vas a seguir usando aunque deje de ser lo más viral del feed. Eso, al final, es lo contrario de una moda pasajera.

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