¿Cómo preparo mi stock de squishys para Navidad?
Se prepara restando fechas, no improvisando en diciembre. Como el pedido al por mayor se trae sobre pedido y toma alrededor de 22 días hábiles, el último pedido cómodo para llegar con producto a la campaña navideña sale a inicios de noviembre.
La campaña se arma restando desde el 23 de diciembre
Casi todos los que se quedan sin producto en Navidad cometen el mismo error: piensan la campaña hacia adelante ("en diciembre pido") en vez de hacia atrás. Empieza por el final y retrocede.
Tu fecha tope de venta real es alrededor del 23 de diciembre, cuando aparece el comprador apurado que todavía no tiene el regalo. Para llegar ahí con mercadería en mano necesitas por lo menos dos o tres semanas de venta activa antes, así que el producto debería estar contigo en los primeros días de diciembre. Y como el pedido por mayor demora cerca de 22 días hábiles —que no son 22 días corridos, sino más o menos un mes de calendario con domingos de por medio—, tu pedido tiene que salir a inicios de noviembre.
Puesto como cronograma se entiende mejor:
| Momento | Qué te toca hacer |
|---|---|
| Mediados de octubre | Defines el mix de tamaños y cuánta plata vas a inmovilizar. Avisas a tus contactos que vas a tener stock navideño. |
| Inicios de noviembre | Cierras el pedido y dejas el adelanto por Yape. Este es el punto sin retorno de la campaña. |
| Fines de noviembre | Preparas fotos, precios, bolsitas y tarjetas. Puedes vender por encargo aunque el stock todavía no llegue. |
| Primeros días de diciembre | Llega el pedido. Entregas los encargos y abres la venta libre. |
| 15 al 23 de diciembre | Pico del comprador apurado. Aquí se va el grueso, siempre que tengas producto en mano. |
Si llegas a noviembre sin haber pedido nada, igual puedes vender en diciembre: solo que venderás lo que ya tengas guardado, no lo que quieras.
Qué tamaños pedir y en qué proporción
En diciembre el squishy deja de comprarse para uno mismo y pasa a comprarse para regalar. Eso cambia el mix por completo. El de 24 cm (S/ 27 al público) funciona como regalo principal: impresiona al abrirlo, se ve grande en la foto y aguanta ser "el regalo" sin necesitar nada más. El de 14 cm (S/ 14 al público) funciona como detalle: amigo secreto de monto bajo, complemento de una canasta, regalito para el sobrino.
Con los mínimos por mayor —24 cm desde 3 unidades a S/ 20 y 14 cm desde 5 unidades a S/ 9— los márgenes de ejemplo quedan en S/ 7 por cada grande y S/ 5 por cada chico. Son cifras referenciales para que hagas tu cuenta: tú fijas tu precio final según tu zona, tu costo de entrega y qué tanto quieres competir por precio.
Para decidir la proporción, guíate por quién te compra:
- Si vendes sobre todo a adultos que regalan, carga el mix hacia el grande. En diciembre la gente quiere que el regalo se vea, y un squishy de 24 cm en la mano cumple ese trabajo solo.
- Si tu público son escolares y adolescentes, el chico rota más rápido porque entra en cualquier presupuesto de amigo secreto y permite comprar varios.
- Si es tu primera campaña navideña, no apuestes todo a un tamaño. Un lote mixto es más caro en atención pero te enseña qué pide tu público real, y ese dato te sirve el resto del año.
- Si vas a feria o mercadillo, lleva más chicos de los que crees. El grande atrae la mirada desde lejos (llévalo aunque sea como exhibición) y el chico es el que cierra la venta por impulso.
El pedido de refuerzo no llega a Navidad: planifícalo para enero
Hay que decirlo claro porque es la trampa más común. Si a mediados de diciembre ves que te estás quedando corto y pides un refuerzo, ese refuerzo no llega para Navidad. Con 22 días hábiles de por medio y las fiestas encima, aterriza en enero.
Eso no es un desastre, es un cambio de destino. Enero tiene Reyes el día 6, cumpleaños de verano y chicos de vacaciones largas con tiempo libre. Y detrás viene marzo con la vuelta a clases, que es otro momento fuerte para el formato chico. Así que si haces un pedido en diciembre, hazlo pensando en el trimestre enero–marzo, no en el árbol de Navidad. Ponerle esa etiqueta mental desde el inicio te evita rematar a las apuradas.
Y sobre todo: no le prometas a un cliente una fecha de entrega que depende de un pedido que todavía no está en tus manos. Vender por encargo está bien; comprometer una fecha que no controlas es la forma más rápida de perder un cliente en la campaña más visible del año.
En diciembre no vendes un squishy, vendes un regalo
El mismo producto se vende distinto según el mes. En diciembre el comprador no está buscando un antiestrés para él: está resolviendo un compromiso. Ajusta todo a eso.
Cuida la presentación. Una bolsita simple, una tarjeta con el nombre escrito a mano y listo: el cliente ya no tiene que envolver nada y tú justificas mejor tu precio. Es el detalle más barato que puedes agregar y el que más se nota.
Publica precios cerrados y una fecha límite de encargos bien visible ("último día para pedidos con entrega antes del 24: tal fecha"). La gente en diciembre decide rápido y compra donde le responden rápido. Y muestra el producto en contexto: en la mano, al lado de algo conocido para que se entienda el tamaño, no solo sobre fondo blanco.
Los errores que se pagan caro en diciembre
- Pedir tarde. Es el error número uno y no tiene arreglo después. Noviembre es noviembre.
- Comprar un solo tamaño. Te deja sin respuesta cuando el cliente dice "es que quiero algo más barato" o "quiero algo que impresione".
- Bajar el precio antes del pico. Si rematas el 5 de diciembre por nervios, llegas al 20 —cuando la gente paga sin pensar— con la mitad del margen y menos stock.
- Prometer entregas que dependen de terceros. Da un rango honesto y confirma cada caso por WhatsApp en vez de inventar un tiempo fijo.
- Olvidar lo básico de seguridad. El squishy no es comestible por más que parezca mantequilla, y no es apropiado para menores de 3 años. En Navidad se regala mucho a niños muy chicos, así que decirlo al momento de vender protege al niño y te protege a ti.
Qué haces con lo que sobre el 26
Respira antes de rematar. El stock de squishys no se vence: es espuma de poliuretano, no un producto perecible. Guárdalo en bolsa, sin peso encima y lejos del sol directo, y lo tienes intacto para la siguiente ola.
Enero y febrero traen cumpleaños de verano y chicos aburridos en casa; marzo trae la vuelta a clases. Ese sobrante se convierte en tu stock de arranque del año siguiente, comprado a precio de campaña y sin esperar 22 días hábiles. Visto así, sobrar un poco es mejor negocio que quedarte corto el 20 de diciembre.
Para calcular tu lote navideño con los mínimos de 3 y 5 unidades ya considerados, usa la calculadora de la página de pedidos por mayor. Si además quieres argumentos listos para vender el squishy como regalo, la guía de regalos te da el enfoque por tipo de persona. Y para coordinar cantidades o el adelanto por Yape con tiempo, escribe al WhatsApp +51 951 508 381.
¿Listo para revender squishys? 🧈
Precio por mayor desde S/ 9 y pedido por WhatsApp.