¿Cómo quito el olor a un squishy nuevo?

El olor a nuevo es normal y se va solo: airéalo unos días en un lugar ventilado y a la sombra y desaparece poco a poco. Es un residuo del proceso de fabricación de la espuma, no una señal de que el squishy esté malogrado, y no necesitas productos fuertes para quitarlo.

Por qué huele un squishy recién comprado

Ese olor característico a "plástico nuevo" viene de la espuma de poliuretano slow rise con la que está hecho tu squishy. Durante la fabricación quedan pequeños residuos y gases atrapados en el material, y como la espuma es porosa, esos restos se liberan poco a poco cuando abres el empaque. Por eso el olor es más fuerte los primeros días y luego baja solo.

Es exactamente el mismo fenómeno que notas en unas zapatillas nuevas, un juguete de goma o un cojín recién sacado de su bolsa. No significa que el producto esté en mal estado: es normal en este tipo de materiales y se disipa con el tiempo y un poco de aire.

El olor tiende a ser más intenso mientras el squishy está encerrado en su empaque, porque ahí los gases no tienen por dónde escapar y se concentran. Por eso el primer contacto, apenas abres la bolsa, suele ser el momento en que más se percibe. En cuanto el material entra en contacto con el aire libre, empieza a soltar esos residuos y, en pocos días, la intensidad cae de forma notoria. Entender esto ayuda a no alarmarse: no estás oliendo algo tóxico ni un producto dañado, sino el proceso natural con el que la espuma "se asienta" fuera del empaque.

Cómo airearlo paso a paso

La forma más segura y efectiva de quitar el olor es simplemente dejar que respire. Sigue estos pasos:

  1. Saca el squishy de su empaque plástico apenas llegue, para que no siga concentrando el olor adentro.
  2. Colócalo en un lugar ventilado, con aire circulando, pero siempre a la sombra y lejos del calor.
  3. Déjalo airear varios días, dándole la vuelta de vez en cuando para que se ventile por todos lados.
  4. Si puedes, ponlo cerca de una ventana abierta con sombra o en un cuarto donde corra el aire.
  5. Revisa cada par de días: notarás que el olor baja de forma clara con el paso de los días.

En la mayoría de casos, con unos días de ventilación el olor pasa de notorio a casi imperceptible. Es el método más recomendable porque no arriesga el material.

Trucos que ayudan a acelerarlo

Si quieres apurar el proceso, hay opciones caseras suaves que absorben olores sin dañar la espuma:

  • Bicarbonato de sodio: mete el squishy en una caja o bolsa de papel con un poco de bicarbonato al lado (sin que lo cubra por completo) y déjalo un día o dos. El bicarbonato absorbe olores.
  • Caja con carbón activado: los mismos absorbentes que se usan para clósets ayudan si dejas el squishy cerca unos días.
  • Ventilación prolongada: más días de aire fresco siempre suman, sobre todo en ambientes secos.

Después de usar bicarbonato, sacúdele bien el polvo o pásale un paño seco para que no queden residuos en la superficie.

Qué no hacer para quitar el olor

Con las prisas es fácil recurrir a métodos que terminan malogrando el squishy. Evita estos:

  • Ponerlo al sol para "que se ventile": el sol reseca y amarillea la espuma; el olor no vale ese daño.
  • Secadora, horno o fuentes de calor: el calor deforma el material y puede intensificar el olor.
  • Perfume, ambientadores o químicos fuertes encima: se impregnan en la espuma porosa y luego huele peor y de forma artificial.
  • Sumergirlo en agua con lejía o desinfectantes fuertes: maltrata la superficie y no hace falta.
  • Llevártelo a la boca para "probar" si huele feo: recuerda que el squishy no es comestible.

La ventilación tranquila casi siempre gana a cualquier atajo agresivo, y sin riesgo de estropear el squishy.

¿Es normal? ¿Cuándo deberías preocuparte?

Un olor a nuevo que baja día a día es totalmente normal y no debería inquietarte. Lo que sí vale revisar es un olor que, en lugar de disiparse, se mantiene fuerte por muchas semanas pese a airearlo, o que huele a humedad, a moho o a quemado. Eso ya no es el típico olor de fábrica y puede indicar que el squishy se guardó húmedo o cerca de algo que lo contaminó.

Si es olor a encierro o humedad, muchas veces se corrige con una limpieza suave (paño apenas húmedo) y buen secado a la sombra, más unos días de aire. Si aun así no cede, o el olor es realmente desagradable, mejor no forzar el uso. La diferencia práctica es sencilla: el olor de fábrica mejora cada día, mientras que un olor a humedad o moho se mantiene igual o empeora aunque lo ventiles, y esa es tu señal para revisarlo con más calma.

Después de quitar el olor: mantenlo así

Para que no vuelva a tomar olores, guárdalo siempre limpio y seco, en un lugar fresco y ventilado, sin encerrarlo por meses en una bolsa hermética. Un squishy que respira y se mantiene seco no vuelve a oler mal. Tienes el detalle de limpieza y guardado en la guía de cómo cuidar tu squishy, y si quieres entender mejor de qué está hecho por dentro puedes leer qué es un squishy slow rise. Cuando quieras sumar otro a tu colección, en el catálogo están el de 14 cm (S/ 14) y el gigante de 24 cm (S/ 27), con pago por Yape coordinado por WhatsApp al +51 951 508 381.

¿Listo para tu squishy de mantequilla? 🧈

Stock en vivo, pago por Yape y envíos a todo el Perú.

Sigue leyendo