¿Qué squishys están de moda este año?

Los squishys que más suenan ahora son los de comida realista —con la mantequilla a la cabeza—, los slow-rise blanditos que suben despacio, los de tamaño gigante para abrazar y los sensoriales de texturas raras. La tendencia clara va menos hacia el plástico duro y más hacia el tacto suave y realista, que es justo lo que se ve bien en video y se siente rico en la mano.

Los de comida realista se llevan la atención

Si hay una familia que está dominando, es la de squishys que imitan comida: barras de mantequilla, panes, postres, frutas. Gustan porque juegan con ese "esto parece de verdad" que engancha en redes, y porque son fáciles de reconocer y de compartir. El squishy de mantequilla encaja perfecto en esa ola: tiene el color cremoso, la forma de barra reconocible y un tacto que invita a apretarlo apenas lo ves.

Lo interesante es que este tipo de squishy no depende de un personaje ni de una franquicia, así que no envejece tan rápido como un diseño atado a una moda puntual. Es comida, y la comida siempre resulta familiar. Eso le da una vida más larga dentro de la tendencia.

Hay otro motivo por el que la comida realista pega tan bien: es apetecible sin ser empalagosa. Un squishy de mantequilla o de pan tiene colores cálidos y neutros que combinan con cualquier escritorio, mochila o repisa, a diferencia de un diseño chillón que cansa a la semana. Esa sobriedad hace que la gente lo tenga a la vista todo el día y lo apriete de pasada, que es justo lo que uno quiere de un antiestrés.

El slow-rise blandito es el protagonista

Más allá de la forma, lo que define a los squishys de moda ahora es cómo regresan. Los que más gustan son los slow-rise: hechos de espuma de poliuretano que, al aplastarla, sube despacito en vez de rebotar de golpe. Ese "volver lento" es hipnótico de mirar y muy satisfactorio de sentir, y es la estrella de un montón de videos de apretar.

Frente a los squishys viejos de plástico o gel que rebotaban al toque, el slow-rise se siente más premium y más calmante. Si quieres entender bien por qué esa subida lenta marca la diferencia, lo desarrollamos en la guía de qué es un squishy slow-rise. Spoiler: es la razón principal por la que un squishy se siente "de los buenos".

Los formatos que están sonando

Si tuviéramos que resumir la temporada en pocas categorías, serían estas:

  • Comida realista: mantequilla, panes, postres y frutas que imitan lo real.
  • Slow-rise suave: los que suben despacio y se sienten cremosos al apretar.
  • Tamaño gigante: squishys grandes para abrazar y apretar con las dos manos.
  • Sensoriales de textura: superficies raras, granuladas o extra blandas para estimular el tacto.
  • Antiestrés discretos: los que sirven para clase, oficina o antes de dormir sin llamar la atención.

No hace falta tenerlos todos: casi siempre una o dos de estas categorías cubren lo que realmente buscas.

El gigante, la sorpresa de la temporada

Una tendencia que creció fuerte es la del squishy grande. En vez de un juguetito de bolsillo, la gente busca uno que llene la mano o que se pueda abrazar, porque el gesto de aplastarlo con las dos manos resulta más liberador. El de 24 cm entra justo en esa idea: pesa lo suficiente para sentirlo, pero sigue siendo blando y agradable. Si te tienta esa versión más grande, la vemos en detalle en la página del squishy gigante.

El contraste entre el mini de bolsillo y el gigante para abrazar es parte de la gracia: no hay un solo tamaño de moda, hay dos extremos que conviven y cada uno cumple un antojo distinto. El mini viaja contigo y sirve para clase o para la cola del banco; el gigante se queda en casa y es el que agarras cuando de verdad necesitas soltar el día con las dos manos.

Por qué esta tanda gustó tanto

Lo que une a los squishys de moda de este año es que se ven y se sienten mejor que las versiones antiguas. El material es más suave, la subida es más lenta, los colores son más apetecibles y las formas son más reconocibles. Todo eso los vuelve perfectos para el video corto: apretar, ver cómo vuelve, repetir. Y lo que funciona en pantalla suele terminar en las manos de la gente. Si quieres el panorama completo del momento, lo reunimos en el artículo de squishys virales 2026.

Eso sí, seamos honestos: las modas se mueven. Puede que dentro de unos meses cambie el diseño estrella. Pero la dirección general —tacto suave, slow-rise, comida realista— lleva rato marcando el paso y no parece que vaya a girar de golpe.

Cómo subirte sin gastar de más

No necesitas coleccionar diez para estar en la tendencia. Con un buen squishy de mantequilla ya tienes lo esencial de la temporada: comida realista, slow-rise y buen tacto en un solo objeto. En el catálogo lo tienes en 14 cm a S/ 14 y en 24 cm a S/ 27, con envíos a todo el Perú y pago por Yape coordinado por WhatsApp al +51 951 508 381. Empieza por el tamaño que más te llame y, si luego te enganchas, sumas el otro. Así estás a la moda sin llenarte de cosas que no vas a usar, y con un producto que se disfruta igual aunque la tendencia del feed cambie el mes que viene.

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